Tengo un sueño, no sueño

El tener  un sueño  es fundamental para empezar en el camino del emprendedor. Luego,  de a poco y «calibrándolo», éste se volverá más claro en tu mente. Si tienes un sueño y crees en él, ve a por él.  Ahora bien,  se plantea un dilema: hipotecarse o arriesgarse. La primera opción es por tu casa; te comprometes  con ella  los próximos ¿diez…veinte…treinta o más años? Es un riesgo, también.  En la segunda opción vas por otro sueño: «ves algo distinto»,  prefieres alquilar , tomas crédito y vas por lo que ya empiezas a llamar «tu proyecto». Lucharás por él teniendo en tus manos la capacidad de elegir, decidir y manejar los tiempos. Ya llegará el momento oportuno para comprar.

Hasta la próxima – López Conde & Asociados

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